Antes de ti, solía quedarme sentada en el vagón hasta que la línea daba la vuelta. Una mañana, cuando una mujer me tocó el hombro para avisarme, le dije que me había pasado mi parada y volví a dislocar la mirada. Los días siguientes buscaba nerviosa esos mismos ojos con pudor. Sabría que miento si...
Seguir leyendo
9
0