Palmero de Mazo
El día que Martín Polanco, miro el atardecer por última vez sentado en la entrada de la vieja casona de su infancia, sintió un sudor frío recorriendo su espalda. La mecedora que perteneció a su madre aun crujía con cada vaivén. Se meció una y otra vez mirando a lo lejos la luz crepuscular, que...