No se toca
Mi padre colgó el majestuoso y caro reloj de pared que acababa de adquirir en la tienda nada más llegar a casa. “¿A que es bonito?”, nos dijo colocándonos a mis hermanas y a mí en fila delante de su reloj. —¡Tócalo! —le dijo a mi hermana mayor, la primera de la fila. Margarita se...