No tengo tiempo
Andrea tiene once años, aunque su estatura insinúa una pubertad prematura que ella misma reniega. Frente a la entrevistadora, su voz suena firme y emocionada al relatar la victoria del equipo de fútbol que ella lidera. Los aplausos aún resuenan en su cabeza, y con ellos la imagen del padre más orgulloso de la tierra. Andrea admite sin...