Cuando la Pequeña Venecia perdió la gracia.
Dejamos de ser la Pequeña Venecia, La Tierra de Gracia. De la nada, toda alegría se perdió en las sombras de una noche oscura. Nadie lo creía, nunca pensamos que esto sucedería. Pues todo era tan distinto; al principio, no hubo lamentos, ni tristezas, mucho menos dolor… Sin pensarlo y como en un sueño, las...