Jóvenes Viejos Rebeldes

Jóvenes Viejos Rebeldes

Piky Pelaez

06/07/2020


«Dentro de 20 años lamentarás más lo que no hiciste que lo que hiciste, así que suelta amarras y abandona el puerto seguro».

Mark Twain.

1. ¿Mujer Vieja?

Cuando sea vieja,

vestiré de mil colores

Trapos verdes, lilas, rojos

Luciré de mil amores.

Cada día uno distinto

Según pinte la ocasión

No es lo mismo cocinar

Que salir con un galán.

Seguiré usando vinchas

como india de los montes

Sombreros de trigo y paja

que me cubran de los soles.

Me sentaré en las calles

cuando esté agotada

y detendré a los autos

con una sola mirada.

¡Vieja rebelde seré!

Aunque a nadie le guste

No importa lo que digan

Ni a quien le disguste.

Jugaré al «ring raje»#bocadillo

como lo hacen los niños

Y si descubren mi escape

saludaré con un guiño.

Rasparé con mi bastón

las barandas de las casas

haciendo bastante ruido

riéndome en sus caras.

No seré un ente senil.

Gritaré cuando haga falta

Discutiré hasta el hartazgo

Insultaré de buena gana.

Elegiré amigas nuevas

Con cuidado en esa acción

Locas, viejas, divertidas

Que sepan vivir con pasión.

Atribuirán mi locura

A un desorden mental

No escucharé dichos necios

Mi sordera será letal.

Gastaré mi plata en whiskys

Y en cien pilchas atrevidas

En zapatos taco aguja

Para sentirme una piba.

Ausente de juventud

Dejaré de ser correcta

Deambularé por los bares

¡Tiraré bien la chancleta!

Fumaré pipa y habanos

Aunque mate con mi aliento

Formaré volutas de humo

¡Abaníquense con el viento!

Perderé fuerza en los muslos

Y dureza en ambos senos

Contaré con mil arrugas

Y con cientos pelos menos.

Mi exterior será la cáscara

Capullo de una piel pálida

Mi interior será por siempre

La explosión de la crisálida.

Para quienes me conocen

Les escribo estos versos

Para que no se sorprendan

Ni se rebanen los sesos.

Si me ven correr desnuda

O cabalgando un corcel

Solo saluden mi paso

Como a Godiva en inglés.

Cruzaré el arroyo a diario

Con mi vestido de gasa

Salpicaré al que grite;

¡Vieja loca que te pasa!

¡Loca no!-responderé

¡Solo felíz de vivir!

Es así como he vivido

Y como quiero morir.

Sólo aviso pa que sepan

¡No por vieja cambiaré!

Mi vida será por siempre

La de una joven mujer.     

 2. Haiku#    

En cada arruga

En cada estría muere

la lozanía.                                               

«La vejez comienza cuando la realidad es más fuerte que la esperanza».

Proverbio Hindú. 

3. Vejez: dos caras de una misma Moneda

Hoy estoy enferma. Mañana estoy curada.

Hoy soy pobre. Mañana soy rica.

Hoy soy infeliz. Mañana soy feliz.

Hoy lloro. Mañana río.

Un día no habrá más mañanas. 

Me quedaré siempre en hoy.

Tendré frío. Siempre frío aunque haga calor.

Estaré tiritando. Sentiré chirriar mis dientes.

Me arrastraré hasta
los leños en busca de calor para mis artrósicas manos.

Ese día ya es hoy. Ese día hoy llegó.

Mis cabellos lucen grises como cenizas y sombríos como plumas de mirlo.

Mi piel es un pergamino donde las arrugas me impiden escribir.

Mis labios son resquebrajadas flores de tallos secos en el ocaso.

Mi pálida piel no sabe de los ríos de sangre joven que la coloreaban.

Mis párpados caen y tapan mi visión.

En mis cabellos ondean hebras de plata vieja.

La bruma del ocaso humedece mis mejillas sin llanto.

La flor de mi juventud se marchita como pasto de otoño.

Pliegues amontonados surcan mi rostro como fardos secos de campo muerto.

Mis ojos turbios por la catarata no logran pasar el hilo por el ojo de la aguja.

Bajo mis párpados fatigados corren ríos secos de lágrimas.

Dejaron de tener el resplandor de la luz en la mirada.

El hoy llegó un día de sol, mientras el ayer corría por los jardines que danzaban con las flores de mi pollera.

Mi hoy, es un susurro al cielo en el grito nostálgico de la vieja alondra.  

4. Haiku#                    

La anciana mujer

En su regazo abriga

A la joven que fue.       

«¡Olvídese de cumplir años y empiece a cumplir sueños!».

F. Javier González. 

                   5. ¿Importan los Años?  

Me preguntan a menudo los años que tengo. ¿Será que me ven vieja…?

¡Y a mi qué me importa! ¡Problema de ellos!

Soy el reflejo del alma que me devuelve el espejo y que sólo yo puedo ver: «Un jardín florido donde viven los pimpollos de rosas recién paridos».

¿Acaso importan los números?

¡Tengo los años que quiero, que elijo, que vivo, que siento y no cuento!

Esa edad en que los miedos al ridículo quedan guardados en el fondo de un baúl donde se cierran con candado los trapos viejos.

Hago lo que me place, sin temor a fracasar ¡Eso es cosa de jóvenes inexpertos! Que recién empiezan a transitar.

Tengo la ventaja de los años vividos y la convicción de los deseos cumplidos.

¡Qué importa los años que tengo!

Si a mí no me importa ¿Por qué a otros les quita el sueño?

¡Yo nunca los cuento!

Tengo los años justos. Ni uno más…ni uno menos. Sin números ni calendarios que lo recuerden.

Años sinceros para aceptar viejos yerros, corregirlos sin prisa y dormir a la conciencia.

Tengo los años que atesoran éxitos y fracasos por igual. Peso los años en la balanza del equilibrio de mi memoria.

Tengo esa edad en que las cosas se toman más light pero sin desmerecerlas ¡No todo da igual!

Tengo los años en que las vivencias se transforman en sueños.

Y los deseos se dibujan con trazos de ilusión para no perder la esperanza.

¡Qué importa los años que tengo!

Tengo los años en que la pasión por el otro puede comenzar en una chispa y terminar en un incendio.

Una llamarada que consuma con el fuego de la juventud esos cuerpos viejos. Interminables horas de almas desnudas. Palabras de gratos sabores y quejidos repetidos ¡Nunca mudas!

¡Qué importan los años!

Si huelo la misma fragancia evocadora. La de las sábanas blancas que emana de los cuerpos amantes, tan erótica y persistente como a los 20. 

¿Qué importan los años que tengo? 

¡Si a mí no me importa; no jodan con eso!

Lo que he vivido lo llevo conmigo y no lo cuento en números. Los cuento con los dedos de los cinco sentidos.

¡Mis años valen más que una operación aritmética de suma o de resta sin rima ni métrica!

No los escribí con lápiz. Los llevo en el libro del corazón  dibujados en la piel con la fuerza de mis anhelos.

!Insisten e insisten en cuántos años tengo! 

¿A quién le importa? 

¡A mí no me importa!

!Qué importa los años que tengo! 

¡No rompan con eso!

Si en los que llevo vividos, tomé siempre todo lo que he querido.

Está a la vista. Hay pruebas de eso…

¿Son ciegos o viejos?

Pregunto de nuevo:

¿A quién le importa los años que tengo?

¡A mi no me importa y basta con eso!  

«El amor no tiene edad,

siempre está renaciendo».

Blaise Pascal.

6. Eternos Amantes

Septiembre destilaba floridos adagios

La arrugada piel de los amantes viejos

Emergía sus brotes con delirios añejos

Evitando el naufragio de sus sentimientos.

Inundados de amor esquivaban presagios

Consejos criticones de envidiosos necios

Unidas las manos lucían muy bellos

En su su propio Edén carente de vejez.

Así transitaban sus últimos años

Ignorando efluvios de mares odiosos

Nadando al cielo entre nubes y vertientes

Hasta Dios sucumbió a esa pasión ardiente.

7. Haiku#

¿Duele la edad?

¡Si! cuando crea orfandad

Matando al viejo.

Piky Peláez.


                           

 

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