Olas
Infraordinario. Hoy me he sentado a tomar mi café frente al mar. Esta terraza con olor a verano, a mi infancia, a viejillos pescando, a vida salpicada de salitre, me gusta y me duele al mismo tiempo. Esa felicidad de los tiempos vencidos, cuando analizar era un verbo casi inexistente, tiñe de ocre la nostalgia. Pero hoy...