Infraleve 2
El sabor amargo del café y ese cielo plomizo que dejaba entrever nuestra despedida.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1182participaciones
Infraconcurso de escritura Admisión de originales: del 7 de diciembre de 2022 al 23 de marzo de 2023 (la fecha de entrega se ha ampliado)
Periodo de votaciones: del 24 de marzo al 23 de abril de 2023
Fallo del Jurado: el 19 de mayo de 2023
El sabor amargo del café y ese cielo plomizo que dejaba entrever nuestra despedida.
Veintiocho mil cuatrocientos treinta y dos individuos viven juntos, piel con piel, en el paquete. Siempre van en grupo, los granos de arroz, en puñados, kilos o vasos, hacia el destino común del calor primero, la obesidad después y, por último, la muerte. O la vida, según se mire, transformados en energía para otro ser...
-Déjala o te va a matar-exageraba mi abuela a mi tío Albano, mientras le suministraba Ventolín para que pudiera respirar mejor. La causante de tal desarreglo del sistema inmune se llamaba Maite y fue sin duda el amor de su vida. Al principio, eran ojos enrojecidos después de besuquearse en los bancos del parque o...
» No morireis, seréis cómo dioses». Qué hábil fué esa serpiente para engañarles!. Tan sensual en su habla, tan «tentadora», que oírla fué el principio del fin . Susurra y pasa como una ventisca con la misma frase, porqué eso sí, tiene muy pocas ideas y viene insistiendo con lo mismo desde el Edén: »...
El dobles de la sábana caída sobre el borde de la cama donde están tus huella la ropa desvestida la carta en papel blanco cruzado con dos líneas de amor y la forma de tus labios como punto final
Me preguntaron el nombre, les dije que se llamaba carámbano. ¿Cómo que caramba? —refutaron todos—. No era una expresión admirativa. Les dije que esos hielos en forma de estalactitas se llamaban así: “Carámbanos”. En el otro idioma sasulki era algo así como: vasos conductores, tal vez. No conocía la etimología ni en uno ni en...
(infraordinario) Cejas medio fruncidas, ojos levemente entornados y una mirada similar al sufrimiento o al dolor, pero no es ninguna de la dos cosas. La cabeza girada un poco hacia adentro y hacia adelante, ofreciendo la oreja, como única ayuda. Tampoco es perplejidad. Lo que noto en todas esas caras es siempre fastidio. Al principio pensé...
Camino al trabajo, entre el oscilante sonido del motor del autobús, su meneo surrealista y el sueño matutino, me recompongo y miro hacia adelante.
Tu esencia me persigue tu perfume me delata cada vez que veo tu mirada asomarse en mi horizonte, me veo destinado a besarte, eres mi diosa partícula creadora del todo, ya que el todo lo componen tus besos, besos, que con tu aroma pacta el silencio y la tortura de no tenerte cerca de mí,...
La cerilla al encenderse.
Infraleve: María Orsic. Médium.