Puerto de huida.
Retomare mi penuria clásica. Los días me queman fríamente. Un deseo de salir de mí Y el destino eminente. La soledad se torna amigable. Ahora puedo verme, Sin decadencia notable Pero mis pensamientos me advierten. No necesito saber que sientes hacia mí. Lo olvidarás mañana y ganará mi mala suerte. Tomare la carretera simulando ser...