Muerte por ortografía
“Trabaja sin descanso, todos los días de tu vida, mientras tengas fuerzas”. Con una consigna así no es de extrañar que Seferino Sansegundo llegara más lejos de lo que cualquiera hubiese imaginado. No conocía la melancolía, ni se permitía perder un minuto en evocaciones y nostalgias. Solo los hechos podían conmoverlo. Eso sí, pasada la...
