El largo sendero hacia mi paz interior

El largo sendero hacia mi paz interior

Karmele Ruiz

19/08/2016

«Un viaje de mil millas comienza con el primer paso” dijo el gran Lao-Tse. Debo comenzar un camino necesario en busca de mi paz interior. Hace tiempo que estoy perdida, que vivo en un mundo vacío, sin esperanza, sin ilusiones, donde mi mente no responde. Un infierno, porque no hay mayor infierno que el de los demonios internos. Pero hay una parte racional, todavía en mí, que sabe que no puedocontinuar así, que debo levantarme y continuar, a pesar de todo el dolor que me araña por dentro.

Debo recomponer mi vida, debo ir en busca de esa serenidad interior que he perdido, y que ahora me resulta desconocida. He perdido ese equilibrio interno, desbordada como estoy por las emociones mal canalizadas. Por eso debo iniciar ese camino a esa paz interior, a ese yo que una vez fui, o tal vez a un yo mejor, más sosegado, más tranquilo, más templado, sereno, que sepa sobrellevar mejor los terribles envites de la vida. Aunque me da miedo….

Miedo, sí…

Cuando salga de la jaula en la que ahora estoy, al refugio de problemas externos, en mi zona de confort donde me protegen, al cuidado de amenazas que me lastimen, estaré sola. Sola ante ese camino, sola ante ese paso. Ante ese ser extraño que he dejado de ser. Tenía tanto miedo dentro, que últimamente mis acciones eran por temor, temor al conflicto, temor a no ser aceptada, temor porque yo era tóxica, temor porque no me querían, porque no me soportaba nadie, temor, temor, temor….

La gente viaja para admirar el horizonte más allá de las montañas, pasea por los vados de los ríos, busca paradisíacas playas de coral dónde perderse al arrullo de las olas y del sol, o mágicos sitios dónde poderse llevar un recuerdo con una fotografía, pero se olvidan de sí mismos sin el más mínimo asombro, y tal vez no se conozcan, y tal vez vayan en buscan de ese viaje maravilloso, para llenar un vacío, que no se llenará nunca.

Yo no sé en qué momento dejé de ser amable conmigo misma, pero debo abandonar el ser interior perdido que soy ahora, y salir a la busca del sendero del renacer, del aprendizaje, caminando a un mundo nuevo que me resulta desconocido, que debo descubrir como una viajera que inicia un viaje de descubrimiento. Pero primero, debo dar ese paso, que decía Lao-Tse, debo saber quién soy.

No es facil indagar dentro de uno mismo, de lo que uno era, de lo que es, de lo que quiere ser. Se puede hacer con palabras, se puede hacer con una imagen, se puede hacerde muchas formas …Yo me decido a hacerlo ante un corcho. Un corcho en el que,a modo de collage haré mi viaje, un viaje desde mi pasado, triste, a lo que espero que sea mi encuentro conmigo misma de nuevo.

Mi andadura se inicia desde el pasado, yo era una mujer alegre y divertida, que practicaba TaiChi y danza del vientre y gozaba del mar, la lectura, la compañía de los amigos, la familia, la pareja, hasta que la que la vida le sacudió fuerte y le rompió el corazón. En mi corcho, se observan mis gritos desesperados, mi corazón partido, calaveras tristes pero simpáticas y ocultas en lo más hondo de mi interior, donde no las ve nadie, mis pensamientos más negros. No obstante, mi corazón sensible y tierno, gozaba de la espiritualidad, de la meditación, de las enseñanzas de Buda. En mi viaje, la palabra china, “hermoso”, hermoso quisiera que fuera mi camino como guerrero, hermoso quisiera que fuera mi vuelta a mi trabajo de espada, hermosos quisieran que fuera mis vuelos como mariposa, pues ya no voy a ser oruga, como hermosos me gustaría que fueran los poemas de mi libro de poesía, la sacudida para limpiar malestares interiores.

Etapas de un recorrido complicado, que completo con tesoros traídos de otros viajes, conchas,lapas, caracolillos rosas, piedras, recogidas en Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa, preciosasflores de paraíso, remansos de luz, serenidad y paz, donde, en busca de esos tesoros, salto asilvestrada entre roca y roca, volviendo por unos días, a ser quien era, la mujer de las fotos del collage, mi destino final del viaje, la última estación, el aprendizaje, que significa crecer interiormente y que la sonrisa vuelva a ser perenne en mi boca, enterrando sentimientos que arrastren negativamente.

Ese paso de LaoTse…. “Un viaje de mil millas comienza con el primer paso”, ya se ha dado.

ENTIERRO DE UN SENTIMIENTO

– Entierro de un sentimiento/ dolor sangrante a una renuncia,

avaro del daño soy prisionero/ nostalgia doliente alimenta mi infierno,

– Naúfrago ausente, quizás fallecido/trámite puro, rupturar el vínculo,

libre de cargas obsoleto vehiculo/ aferrado apego hiriente, es asumido.

– No mirar atrás, vivir el presente,/ avanzar de nuevo, intentar ser valiente,

retornar a mi vida, a mi esencia/ no claudicar cuando el sufrimiento

haga su presencia.

-Cautivo del abandono, alimento/ de la rabia y la ira, superar

ese miedo, sacar al guerrero y / luchar, por un olvido eterno.

-Muerto por desamor soy prisionero/ que el barquero me lleve al mar de las ánimas

porto mis monedas, he pagado el precio/ dispuesta al olvido se encuentra mi alma.

-Entierro de un sentimiento/ fosa profunda y oscura, dejar ir,

partir libre en mi camino/ un rumbo nuevo, un nuevo destino.

un rumbo nuevo,u

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