El saco de los cuentos
Mis hijos, como tantos niños, gustaban, metidos en la cama, de escuchar cuentos antes de dormir. Cuentos que yo les leía y que, al principio, ampliaba con retazos imaginados pero coherentes con el texto. Después, el cansancio me empujaba a reducir los relatos. Pero, ya se sabe, los niños son pequeños...