Ausencias
—¡Adelante, Tomás! ¿Qué te trae por acá? —Permiso, Mario. Vengo a decirle algo importante —la voz de Tomás se oía solemne al entrar en la oficina. —¡Pero, hombre! ¿Desde cuándo tanta formalidad? Siéntate, por favor, ¿quieres tomar algo? —No, estoy bien, gracias. Bueno, no, la verdad es que no estoy bien, por eso vengo a...