En mi memoria
Durante años recorrimos animosos los espejos de agua, las calzadas antiguas y desgastadas y los baches. Ese día sin previo aviso mi compañero triste y decaído se negó a continuar. La niña lo reviso; está roto dijo, zapato viejo y gastado. Entonces, entramos por última vez (recuerdo) a ese lugar repleto de lustrosos y brillantes...