Valérie
Me iba a Peñíscola, como siempre de improviso. Casi pierdo el bus hacia el punto de encuentro con el conductor, que era el estadio del Mestalla. «Un poco más y me estalla en la cara»- pensé, haciendo un juego de palabras. Pero, qué va, el conductor resultó ser bastante majo. Íbamos a full: el monovolumen...