Un Día lo encontré👌🏻
Lo que comienza siendo un viaje común con un perfecto desconocido puede acabar siendo el inicio de una gran aventura .
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
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Sucedió en un coche Lo que comienza siendo un viaje común con un perfecto desconocido puede acabar siendo el inicio de una gran aventura .
Nunca pongo la radio. Siempre suena con interferencias y, además, odio los puñeteros anuncios; pero debo ponerla ya que no me quiero arriesgar a una mala puntuación. Ana, Sara… ¿Cómo se llamaba? Maldita sea mi mala memoria. Sin duda es guapa y menudo escote me lleva, pero observo por el retrovisor interior que no para...
«El reencuentro inesperado» Las primeras gotas de lluvia empezaron a golpear el parabrisas justo cuando arrancamos. «Un viaje lluvioso, qué original», pensé mientras me acomodaba en el asiento trasero del coche. Al volante, Jorge, el conductor, revisaba su GPS con una expresión de concentración absoluta. Delante de mí, otra pasajera llamada Clara miraba por la...
Presiono el botón play y empieza a sonar The Trip de Still Corners. Cada vez que escucho música en el coche, me acuerdo de Sigfredo García, un conductor habitual de BlaBlaCar muy querido por su peculiar manera de entender el mundo. Al comenzar cada viaje, Sigfredo practica un ritual en el que propone elegir canciones por turnos durante el trayecto, con el objetivo de romper la barrera...
Una joven se encuentra con la decepción de que sus amigas han cancelado el viaje que tenían planeado, dejándola sola y sin opciones. Después de perder el vuelo, decide no rendirse y opta por una alternativa inesperada: un coche compartido. Al principio, se siente incómoda entre extraños, pero poco a poco, esa experiencia se convierte en algo mucho más significativo. Los pasajeros, desconocidos al inicio, se transforman en una pequeña familia improvisada durante el trayecto. Juntos reviven juegos y recuerdos de la infancia, y al final deciden acampar, compartiendo historias y creando lazos profundos. Lo que comenzó como un viaje en solitario, acaba siendo una aventura inolvidable, llena de amistad y conexión. El relato muestra cómo, en el camino, siempre se puede encontrar compañía y consuelo en las personas menos esperadas.
Así le decíamos todos los que trabajábamos por la zona. Yo atendía un local a unos metros de la feria, y había como una diferencia de status entre los comerciantes «tradicionales» como mi jefe (y por extensión su empleado) y los feriantes, aunque yo era un simple perejil y ella dueña de su propio puesto; más...
Sofía encuentra una emotiva carta en un blablacar donde la autora narra su infancia llena de sacrificios y amor maternal. Desde su lectura y por la ternura de su contenido, se siente inspirada por el valor de la vida y la importancia de agradecer las pequeñas cosas. La obra nos invita a recordad la belleza de la amabilidad y el respeto hacia quienes nos han precedido.
Las enfermedades mentales siguen estando mal vistas. Se mira a la gente que las padece con otro prisma pero en escala de colores grises. Ahí no existe el arcoiris, ni para quienes lo padecen ni para quienes conocen de la enfermedad de enfrente. Los prejuicios continúan y, aunque tras la Covid 19 el número de personas padecientes en primera persona conocen lo que se sufre con una enfermedad que no se ve, y perjudicadas con consultas mèdicas muy espaciadas en el tiempo, sintiendo abandono en el cuidado de su sufrimiento ha elevado el número de personas de un colectivo vulnerable y estigmatizado por la sociedad "común". Se ha dado más visibilidad con la exposición de personas famosas contando su enfermedad y, tras la Covid. Pero lo que pretendo demostrar con el relato es que hay millones de personas en el anonimato con un gran sufrimiento generado por una enfermedad invisible y quiero animar a que quien padezca cualquier tipo de trastorno mental se anime y no tenga vergüenza a compartirlo, juntos conseguiremos que el Orgullo Loco sea una fiesta de gran magnitud y no un triste recorrido en un tramo del Paseo de la Castellana en Madrid, con pancartas precedidos de una batucada. Una usuaria de los servicios de salud mental.
Sucedió en un coche, rumbo a casa, de donde nunca debí haberme ido. Era de noche, la luna y los faros de aquel coche compartido, eran la única luz que se atrevía a penetrar la inexorable oscuridad de la noche. Miré por mi ventanilla, intenté ver más allá de la oscuridad, no pude ver nada,...
Vivo en un pueblo pequeño, demasiado para que las comunicaciones funcionen, ni siquiera sin fluidez. Me encanta viajar. Adoro cualquier destino: los aires nuevos aportan frescura a la existencia, despiertan la curiosidad de la infancia y el agradecimiento sincero a la vida. No soy joven, mi perfil no es el de la chica activa...