Ed Gein: Caso único o síntoma de una sociedad podrida? Ensayo por Milagros Gomez
⚠️ Aviso: Esta investigación se basa en una hipótesis personal y constructiva, alejada del panorama periodístico. Los hechos serán analizados desde un enfoque psicológico, teniendo en cuenta los diagnósticos realizados con anterioridad sobre Ed Gein y su caso en el plano criminológico.
¿Ed Gein tuvo psicosis?
Según el DSM, un cuadro clínico psicótico se caracteriza por la aparición de ideas delirantes, alucinaciones, lenguaje desorganizado y comportamiento motor extraño e inapropiado, que indican una pérdida de la realidad.
¿Este es su cuadro clínico?
Si nos atenemos a esta definición, para que Ed Gein hubiese actuado desde la psicosis, sus delitos debieron estar mediados por desórdenes, incapacidad de atención sostenida, patrones poco claros e incluso, de haber construido objetos, estos serían deformes o no estarían completados.
• Atención sostenida: Podemos especular consciencia sobre ello, dado que se puede corroborar en sus actos un minucioso estudio sostenido: desde el acto de profanar tumbas, trasladar cadáveres, diseccionarlos y luego construir objetos de utilidad, como una pantalla de lámpara hecha con la piel de un rostro, una papelera hecha de piel o un cinturón hecho de pezones femeninos, etc.
En cambio, ¿qué aparece en su modo de actuar?
• Acciones reiterativas en el tiempo: Hay un claro ritual persistente en un lapso de tiempo: la profanación de tumbas (unas 40 visitas a 3 cementerios locales). Manifestó, aún así, un «aturdimiento» en alguna de sus visitas, pero pese a esto, las dejó en buen estado.
Esto no sería plenamente posible bajo un cuadro de delirio o pérdida de la realidad, dado que podrían producirse idas y vueltas en su estado de consciencia que interrumpan el acto ritual o, en todo caso, que lo recolectado de los cuerpos muestre incapacidad para construir muebles con claridad. Sin embargo, su confección era precisa, puesto que llegó a hacer leggins hechos con piel de pierna humana y un corsé hecho con un torso femenino dessollado desde los hombros hasta la cintura.
Para producir esa clase de objetos se necesitan horas de atención sostenida en el detalle.
• Conocimientos del cómo y qué se quiere llevar a cabo: Muestra aptitudes como labores de embalsamamiento o disección de pieles y órganos, repetidas varias veces a lo largo del tiempo, lo que indicaría una constancia no típica de una mente no lúcida.
¿Era entonces esquizofrénico?
Según el DSM, un cuadro esquizofrénico deriva de un trastorno mental grave que conlleva delirios, alucinaciones, discurso desorganizado y comportamiento desorganizado, lo cual amerita un deterioro funcional.
Dos variables se presentan a la hora de sugerir que Ed Gein era esquizofrénico:
• Comportamiento desorganizado: Esto puede evidenciarse en el lugar que habitaba: sucio, con acumulación de basura y pestilente debido a las labores que llevaba a cabo. Este marco sería correcto si no fuera porque, en la parte superior de la casa —donde habitaba su madre— mantenía el espacio limpio. Esto demuestra que se trataba de una decisión consciente, no de un descuido al azar.
Podríamos decir, además, que al ser su “lugar de trabajo”, no le importaba realmente mantener un orden.
• Delirios: Aquí podemos argumentar que los padecía en relación con el vínculo con su madre y que sufría una sensación de control religioso, evidenciada en la preservación del espacio que ella ocupaba.
Aquí cabe recalcar varios puntos:
1. Más que una devoción hacia la figura materna, podría haber sufrido un apego desorganizado en la infancia. Existieron limitaciones estrictamente religiosas: las mujeres y la lujuria estaban prohibidas; creció bajo esa idea.
2. La única figura femenina a su alcance era su madre, quien le negaba cariño de forma continua. El vínculo se estructuraba a través de un condicionamiento operante, explicado en mi primer artículo sobre Ed Gein.
El cruce entre estas ideas no es psicótico: es de hecho erótico.
La mente de Ed Gein procesa los vínculos de una forma distinta. Intenta tener control sobre lo prohibido: profanación, cadáveres, muerte. Al mismo tiempo, intenta reestructurar el vínculo con lo femenino desde el control: “Yo controlo tu cuerpo, lo disecciono y lo transformo en lo que quiera.”
Su relación con la madre y con lo religioso es ambigua. Dado su escaso desarrollo afectivo, intenta sublimar de manera inconsciente su deseo en lo que conoce: la muerte de su figura de autoridad.
¿Esto cuadra más con un cuadro psicopático?
Posiblemente, pero con excepciones. Nunca fue un psicópata integrado; más bien podría identificarse a través de las tipologías de Dietz.
Su caso resulta aún más perturbador porque, a diferencia de otros asesinos, busca ejercer control sobre aquello que ya no está vivo y, por lo tanto, no puede prohibirle nada. Si bien no es óptimo descartar diagnósticos previamente impuestos —ya que podría padecerlos sin que se manifiesten en su totalidad—, es importante nombrar con precisión qué estaba ocurriendo en su mente y no generalizar.
Sus conductas pueden analizarse desde diversos ámbitos, pero, en mi opinión, la psicología se acerca más a un resultado que la criminología clínica generalizada.
Comportamientos que pueden considerarse psicopáticos:
• Conciencia de la realidad: Puede resultar extraño después de todo lo expuesto, pero si observamos su modus operandi, vemos acciones sostenidas en el tiempo y planificadas: elección de cementerios, localización de tumbas, medios de movilidad, disección del cuerpo y posterior armado de artefactos.
Es más, él mismo condujo a investigadores —mención especial a Allan Wilimovsky—, dándoles la dirección de las tumbas que profanó.
Descripción de las tumbas: los ataúdes estaban dentro de cajas de madera, aproximadamente a dos pies por debajo de la superficie en un suelo arenoso. Las tablas se corrían transversalmente.
Ojo al dato: en las tumbas se encontraron restos de huesos; en el último faltaba la mitad del cuerpo. También se encontró la palanca que usó Gein, el mismo devolvió pertenencias, como anillos, a la tumba.
¿No habla esto de premeditación?
¿Haría alusión al detalle —madera, anillos— alguien que sostiene un cuadro psicótico?
Este nivel de organización no puede sostenerse si se presentan cuadros alucinatorios persistentes. Tal como se evidencia en el caso del pintor Louis Wain, quien, a medida que avanza su esquizofrenia, pierde el sentido de la forma. Ed Gein no.
*Apartado: Desde mi experiencia, escribir o dibujar implica horas de concentración sostenida, corrección de detalles y reflexión constante sobre el qué y el cómo se expresa algo en el papel. Algo difícilmente compatible si tenes un cuadro psicótico activo.*
• Falta de remordimiento, empatía e instrumentalización del otro: Este punto es clave porque no solo profanó tumbas, sino que también cometió asesinatos. Asesinó a la tabernera Mary Hogan, trabajadora del lugar que frecuentaba. No fue una víctima elegida al azar, sino alguien previamente identificada.
Ejemplos: El cráneo de Mary Hogan en una bolsa de papel. El corazón de Bernice Worden en una bolsa de plástico frente a una estufa. La cabeza entera de Bernice Worden en un saco de arpillera.
Cualquiera llamaría a esto una desvariación de la realidad. Yo lo llamaría exhibición de sus trofeos. No los ocultaba porque, en realidad, estaba orgulloso de sus «creaciones».
• Lucidez: No cometía crímenes al azar “para desahogarse”. Existían patrones de conducta y un propósito anticipado. Cuando el delito es pensado y luego transformado en una “obra”, hay poco margen para dudar de su lucidez. Un episodio psicótico o esquizofrénico lo habría llevado a actuar por impulso o a confundir a la víctima con una alucinación. Si fuera un delirio, acaso no ocultaria includo de sí mismo la evidencia?
¿Por qué dispersar sus pieles, rostros y cráneos por toda la casa?
De hecho, ¿quería verlas con claridad?
• Manipulación: Incendió la vegetación de la propiedad, lo que atrajo al personal de bomberos. Tras su llegada, Ed Gein reportó la desaparición de su hermano. Henry Gein fue hallado boca abajo. Según el informe inicial, llevaba un tiempo muerto por insuficiencia cardíaca. Posteriormente, se constató que presentaba hematomas en la cabeza y se determinó que la causa de muerte fue asfixia.
Ed Gein reportó su desaparición una vez cesado el fuego.
¿Héroe circunstancial o único conocedor del momento y lugar donde el cuerpo desapareció?
¿Coinciden los tiempos?
¿O el incendio fue una distracción?
Como sea, Ed Gein nunca fue imputado. El caso se cerró. ¿Manipulación? Comprobable
• Otro caso: mintió a un joven que entonces tenía 16 años, amigo de sus padres, diciéndole que guardaba cabezas reducidas en su casa, las cuales describió como reliquias enviadas por un primo que había servido en Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial.
Acá se evidencian dos cosas: la manipulación de la narrativa frente a la investigación policial —no eran otra cosa que pieles femeninas usadas como máscaras por Gein— y el exhibicionismo de sus trofeos, algo habitual en asesinos en serie.
Síntoma de una sociedad podrida:
Un niño castigado por su madre por hacer amigos, violentado físicamente por su padre alcohólico y criado bajo la idea de que todo le estaba prohibido. Una forma de supervivencia es la adaptación del cerebro. Este pudo haber inhibido funciones cognitivas ligadas al sentimiento y la empatía como mecanismo defensivo. Esto resulta plausible si observamos que, posteriormente, el vínculo con el otro se vuelve morboso. Sus padres y su hermano mueren, pero él se mantiene “vivo” a través de acciones fetichistas y necrofílicas. Si estas no le produjeran placer, no existiría la repetición ritual.
Su pensamiento de «revivir a su madre» no concordaba con su acción. De haberlo querido, pudo haberlo efectuado con formas de maniquíes; caso contrario, sus propias confecciones tenían un sentido de utilidad antes que de identidad simbólica.
La voz que escuchaba de la madre era un residuo de su propia estructura psíquica. En realidad, su visión de las cosas estaba mediada por lo religioso; por lo tanto, no comprendía otra forma de afrontar el relacionamiento con el entorno. El hecho de que escuchara “órdenes o juicios sobre sus actos” sigue siendo su comprensión de la realidad. Fuera de la estructura que le impulsaba, no sabía valerse por sí mismo.
También hay argumentos que afirman que tuvo un presunto trastorno de identidad, algo que pareció no afectarle en gravedad. De haber sido así —y teniendo en cuenta su forma de operar— podría haberse experimentado sobre sí mismo o haberse mutilado en casos más extremos, el genital. Pero nada de eso ocurrió porque el enfoque era hacia lo externo: hacer cosas a partir de figuras femeninas y no transformarse él hipotéticamente en «su madre».
En síntesis:
Tal vez resulte más cómodo afirmar que padecía una enfermedad mental antes que admitir que la sociedad, el núcleo familiar y el trauma pueden producir más Ed Gein de los que estamos dispuestos a reconocer.
OPINIONES Y COMENTARIOS