Creo necesitarte, no lo sé.
Mi vida estos días ha estado muy tranquila. No diría que es buena o que soy feliz, pero sí creo necesitarte menos. Sin embargo, hay momentos como este en los que te necesito; en los que un sonido, una tonada, me recuerda a ti.
Ver tu cabello negro como el ébano, tus ojos castaños casi negros, tan misteriosos y tan expresivos a su vez. Pensar en ti: hay días que calma la tormenta de pensamientos que hay en mí, y hay otros en los que solo quisiera estar ahí contigo, abrazarte, sentir tu presencia, hablarte.
¿Cómo estás? ¿Estás bien? ¿Qué has comido?
Todas esas preguntas pasan por mi mente a una velocidad que no entiendo y que creo jamás comprender. Solo me hace preguntarme qué es el amor, si lo mío ya es obsesivo, porque en mi larga trayectoria amándote no hubo una sensación de reciprocidad. Mírame, hablando de trayectoria como si fuera hablar sobre una carrera universitaria o de trabajo. ¿Quién se presentaría así?
Me llamo .. y llevo diez años enamorado de la misma mujer. He tenido otras relaciones pasajeras para intentar olvidarla. He caído en el alcoholismo y en el mayor de los patéticos nihilismos.
Una más de las tontas no-cartas que te enviaré; ya perdí la cuenta de cuántas son. Cuántas veces me digo a mí mismo y al mundo entero que te amo, que te extraño, y a la vez cuántas otras he hecho todo lo contrario: que te odio, que eres aburrida, que no quisiera ver nunca más tu cabello carbonizado.
Me cuestiono qué es amar si no es lo que hago. ¿Cómo amaré después de ti? Pero no quiero que haya nadie después de ti.
Pero el tiempo me grita en la cara que no eres para mí. No, no, no es que no seas para mí: es que yo no soy para ti. Porque para mí no hay nadie a quien el creador haya esculpido con más precisión en este vasto universo. Ni las más elegantes matemáticas, ni las más armónicas notas, me son comparables a ti.
¿Cómo esperan que ame a alguien más si siento todo esto por ti?
Te odio, te amo, te aborrezco, te necesito, te extraño y me alegras. Ah… eres tan asquerosamente humana, porque me repugna cómo me haces tan humano. Me llenas de contradicciones en mi ser. Me haces tan humano.

OPINIONES Y COMENTARIOS