Londres, 1966. Thomas White acepta un trabajo como vigilante nocturno en un museo de cera que no aparece en los mapas. El sueldo es demasiado alto, las normas demasiado específicas: contar figuras cada hora, no moverse si aparece una más, no mirar ciertos retratos, obedecer a un niño que no pertenece a ninguna colección. A...
Seguir leyendo
12
0