Un relato lleno de alegría nocturna en la ciudad donde todo es fiesta, Cartagena. Una corta historia ilustrativa de la experiencia de vivir al filo de la algarabía, sin importar nada más, conociendo nuevas personas y dejarse llevar por la fiesta constante que se lleva a cabo en estos vehículos.
Este es un inspirador relato sobre una joven criada en una numerosa familia que vivía en un pueblo del Tolima llamado Villarica, eran tiempos violentos en Colombia por las constantes batallas entre los liberales y los conservadores.
En la memoria que sobrevive a las tormentas de la vida, a veces, la precariedad es una antesala al desastre, pero también se convierte en una ruidosa alabanza a la inocente belleza de lo elemental.
Las mujeres del litoral pacífico, desde niñas, aprenden a ir al manglar para recoger la piangua, molusco que crece en las raíces enterradas en el barro.
Crudo relato sobre un personaje siniestro, víctima de circunstancias que nunca lo favorecieron en una ciudad puerto, y victimario en una sociedad marcada por la violencia.
Un sentimiento de repudio por la sociedad, la firme creencia de que éste mundo y, la mayoría de personas que lo habitan, son demasiado insípidas e insignificantes.