ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA
Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón, ¡ Sí estuvo, pero ella no llegó! Su mirada perdida a lo largo de los ocho kilómetros mientras su daiquiri se diluía entre los seis carriles por la espera. El pasar de las horas ganaba la esperanza a la incertidumbre por ver sus pasos llegar por...