Lejanas esperanzas
Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón, de no ser porque hoy le tocaba currar. Nuestros tembleques entraban en resonancia hacia la cuenta atrás. Solo podía pensar que estarían haciendo mis hijos en esos momentos. Puede que nunca los volviera a ver. Mis ojos se salían de las cuencas en el despegue. Quería...