El Monólogo de Danna

El Monólogo de Danna

Jorge Becerra

27/02/2020

A esta gatita aún le quedan muchas vidas por vivir y muchos viajes por hacer, solía decir Danna cada vez que llegaba a su casa. Pasaba el día afuera caminando, recorriendo tejados, conociendo razas, viviendo la vida callejera, todo por no aburrirse y un poco para escapar de su abandono.

Cuando regresaba, abría la puerta y escuchaba un ronquido. Luego veía a Paco recostado en el sofá; se acercaba, le hablaba incesantemente sin muestras de atención. Y así se la pasaba todos los días, musitando sola, sin objeciones al gruñido de su gato, ese que duerme todo el día.

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS