-Lastima que no haya billetes para maniquíes, porque si no con gusto te habría comprado uno, la distancia sera lo único que nos mantendrá unidos, deseando algún día poder volver a vestirte viendo tu carita de mejillas sonrojadas y piel de porcelana.

En mis recuerdos habitaras, cada mañana me encontrare arreglando tus manos y tus piernas, moldeando tu larga cabellera, imaginando profundamente en tus pensamientos, buscando inventar la formula perfecta para enamorar a los ojos de quienes te vean, y puedan llevar tu ropa como lo mas cercano a la gloria tuya con la que han podido quedarse.

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