Entrevista a un divulgador científico

Entrevista a un divulgador científico

¡Hola a todos! Como escritora me interesa mucho ese debate así que le he hecho una entrevista a alguien que puede aportar mucho y dar un toque científico, además como veréis también es escritor.

¡Espero que os resulte interesante!

Pablo José Barrecheguren Manero (@pjbarrecheguren) es un divulgador científico especializado en Neurocosas. Doctor en Biomedicina especializado en Neurobiología, es autor de la novela “Medianoche sobre las ruinas” (Ediciones Atlantis, 2017), y desde la tesis se dedica a la divulgación científica tanto como parte del grupo de monologuistas científicos “Big Van Ciencia”, con quieres ha sido coautor de tres libros de divulgación “Cómo explicar genética con un dragón mutante” (Alfaguara, 2017), “Cómo explicar física cuántica con un gato zombi” (Alfaguara, 2016) y “Si venimos del mono, ¿por qué somos tan cerdos?” (La Esfera de los Libros, 2016); como a nivel individual, siendo en 2017 finalista del Concurso DIPC Divulgación Jot Down con el artículo “Insectos zombis”.

-¿Qué crees que nos aporta como civilización la digitalización, el estar conectados, el tener información constante en tiempo real?

Creo que es un fenómeno tan amplio que sería muy vago contestar genéricamente a esta pregunta, así que voy a hacerlo a través de un caso concreto con el que estoy muy familiarizado: las publicaciones científicas. Los científicos publicamos nuestros trabajos en revistas especializadas, lo cual antes de la era digital implicaba que si no estabas suscrito a una revista concreta te era muy difícil saber de la existencia de los artículos publicados en ella. Pero la digitalización ha permitido centralizar todos los artículos publicados en todas las revistas del mundo en bases de datos públicas que toda persona puede usar en cualquier momento, lo cual permite localizar fácilmente todo lo que se ha publicado sobre cualquier tema. Esto ha hecho que la transferencia de conocimiento entre profesionales sea mucho más eficiente e inmediata, y creo que es algo que se ha dado también en muchos otros ámbitos.

-Y ¿qué piensas que nos perdemos por esto mismo?

La digitalización tiene en parte dificulta mucho mantener la privacidad, pero quizás los problemas más graves vengan del hecho de que al tratarse de un fenómeno que ha acelerado muchos procesos, todo ha adquirido un ritmo mucho más inmediato. Y aunque no siempre, creo que también en ciertas circunstancias tiene más valor un ritmo pausado y reflexivo que se está perdiendo.

-Las alteraciones en nuestra capacidad de concentración así como la forma en que mostramos interés o nos comunicamos se está viendo alterada ¿Hacia dónde va a ir nuestro futuro como “lectores” debido a estos cambios?

Yo no he leído estudios sobre cambios en la capacidad de concentración, así que no estoy seguro que se produzcan aunque es una posibilidad bastante popular. Lo que sí que creo es que hay una predominancia del consumo del formato audiovisual, imágenes, etc. Y además con un contenido breve, de consumo rápido.

Aunque no lo sé con seguridad, creo que esto ha podido cambiar el tipo de lecturas que consumen los lectores hacia obras más cortas y directas, o aquellas que combinan escritura con ilustración.

-Ya se pueden encontrar novelas escritas sola por tweets o por whatsapps ¿Crees que va a ir por ahí nuestro futuro lector, que los escritores ahora deberían tomar buena nota de esta tendencia?

No. De hecho me parecen unos recursos que de por sí no tienen valor en sí mismo sino dependiendo de cómo se usen. Después de todo, usar tweets o whatsapps no deja de ser una versión moderna de usar cartas en las novelas epistolares que se han escribido en el pasado. Yo no creo que una novela sea mejor porque, por ejemplo, se haya escrito con forma de cartas o whataspps. En mi opinión son una herramienta más que el escritor debe usar cuando tiene un sentido narrativo y potencia los aspectos de la historia que el autor quiere transmitir.

-¿Hay alguna otra implicación que nos esté afectando que vaya a cambiar en nosotros nuestra forma de comunicarnos como consecuencia de la inmersión en lo digital?

Creo que al ser un sistema mucho más inmediato el lenguaje que se usa es más directo, y esto ha hecho que en muchos medios cada vez se tienda más a textos cortos, fluidos y directos; en vez de artículos más largos con más profundidad. Aunque en este hecho también juegan otros factores.

-Para los amantes de la lectura, ¿qué futuro le auguras a la coexistencia del ebook y el formato papel?

Creo que van a coexistir. Pero esto va a ser a consecuencia de un mayor cuidado de las ediciones físicas de los libros, donde la gran diferencia de peso, precio y espacio físico que ocupa el libro se tendrá que compensar con una buena impresión, ilustración, etc. Aparte de su valor literario, creo que el libro físico cada vez va a adquirir un valor como objeto estético o de coleccionismo. Mientras que los ebook serán una versión moderna de los libros de bolsillo de edición barata.

-¿A que retos crees que se enfrenta una editorial en tiempo en los que la imagen y la conectividad priman?

Creo que en esta situación las editoriales se enfrentan al reto de producir algo con la calidad suficiente como para que llegue al público pese a no estar empleando el formato más consumido.

-¿Qué nos pasaría ahora si de una día para otro nos quedáramos sin dispositivos, sin Internet…volveríamos a ser capaces de sumergirnos en una novela como “ Nuestra Señora de Notre Dame” de Victor Hugo, tremendamente descriptiva?

No estoy seguro. Creo que el gusto por novelas muy descriptivas es algo muy personal aunque supongo que si por el motivo que fuera nuestro estilo de vida se ralentizara, quizás eso favorecería el consumo de obras mucho más contemplativas.

-Como científico, ¿das alguna recomendación sobre el uso o abuso de las redes sociales y lo digital? O quizás simplemente ¿debemos dejarnos llevar y nos resistirnos al cambio?

Sobre las redes sociales creo que hay que evitar usarlas como un lugar donde descargar constantemente nuestra frustración. Es importante tener siempre en cuenta que son espacios públicos y por lo tanto es mejor expresarnos en estos lugares digitales del mismo modo que lo haríamos en otros lugares con desconocidos, con el matiz además de que en el espacio virtual lo que decimos queda registrado y puede ser compartido por otras personas.

Además, creo que hablar de resistirse al cambio es absurdo. Cuando una tecnología es claramente superior a la anterior esta se adopta irreversiblemente por la mayor parte de la población. En estos casos, no usar estos medios se convierte en una desventaja frente al resto y, por lo tanto, es una estrategia abocada al fracaso. Esto no significa que haya que abandonar completamente los formatos anteriores ya que continúan en ciertos aspectos siendo mejores al digital, simplemente hay que utilizar los que mejor se adapten a nuestros proyectos en cada momento.

Y, por último, creo que es importante no depender completamente de lo digital ya que también es falible. Está bien tener una lista de números de teléfono en el móvil, pero tampoco pasa nada por memorizarte la media docena de contactos importantes por si te quedas sin el teléfono en un momento de crisis.

Tu puntuación:

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS