PARA VOS…
A los pibes más chicos nos despabilaban los muchachos más grandes. Los jerarcas del barrio. Los que ya la habían hecho todas. Terribles atorrantes todo terreno. Tipos llenos de cicatrices que provocan los entreveros diversos. Porque la hombría se demostraba con osadía y rebeldía para aquellos instantes. Era posible convertirse en un tipo ágil, adelantando...