Sin regreso
Sucedió en un callejón empinado, mejor dicho, en la cuesta, que así la llamaba todo el mundo, porque nadie la conocía como una calle, ni siquiera para los estándares de aquellos tiempos. Más bien era una herida abierta, arrancada a pedazos del suelo, esa era la única explicación para aquella abrupta loma infernal. En el...