Abstracción
Un paralelismo breve.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
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Perder la inocencia Un paralelismo breve.
En el patio trasero había un árbol seco. Nadie sabía qué tipo de árbol era, pero tenía ramas como dedos huesudos que arañaban el cielo. Mi hermano y yo solíamos jugar allí, enterrando pequeños tesoros en una caja de galletas oxidada. Era nuestro refugio, nuestro reino. —Prométeme que nunca abrirás la caja sin mí —me...
Esos días de infancia, llenos de preguntas, de simples alegrías, de miedos infundados, de sueños incumplidos, de tiza y pizarra, de juegos y risas. Domingos interminables, con aroma a leños y sabor a vainilla. ¡Se ven tan lejanos! como si otros los hubieran vivido y no hubiéramos sido nosotros, esos niños con la mirada nueva de...
A mi mamá se le empezó a hinchar la panza. —Papi, ¿qué le ha pasado a mami? ¿Por qué le crece la barriga? —Le ha picado una abeja —se limitó a contestar, e intentó cambiar de tema… Tenía cinco años, y, como es propio de un niño, le creí. Pasaron los meses y una mañana...
En mi pueblo anochecía antes que en cualquier otro lugar del mundo o eso me parecía a mi. Mi madre cerraba las puertas de la casa a las cinco de la tarde y casi nunca volvía a abrirlas hasta el amanecer. Algunas noches venía el primo de mi padre a visitarnos para traer noticias del...
Juro que amé la Navidad ¡La quise tanto! Decoraba las paredes de casa con cintas y borlas de colores Durante casi un mes la vida era una fiesta en la que nada malo podía ocurrir y yo me sentía la cría más buena del mundo Los atracones de dulces estaban bien Todo estaba bien, o...
A dos cuadras de la estación de ferrocarriles muy cerca del almacén costero del señor Constenla. Se encuentra un aparcamiento cuyo lugar lo usan como plaza de juegos unos niños, del cual se divierten entusiasmados con una pelota de cuero sintético, se trata de Roberto, Fernando, Mauricio y Marisol. Persiguiendo a ese balón de fútbol, todos tratando de dar chute. -¿No...
El pasillo por el que caminábamos casi todos los viernes por la tarde era largo y estrecho, con las paredes lisas, desnudas y encaladas. Según avanzábamos se hacía más angosto y lúgubre. Él gustaba de colocar su mano sobre mi hombro. Yo, cuando me atrevía, observaba desde abajo su cara rechoncha, los mofletes abultados, el...
De abuelos campesinos vueltos obreros fue mi familia hecha de retazos de trapo y tela, parche de muchas cosas, parches de callejones y de barrios, de pulquerías y tugurios en donde mi abuela me llevaba a los 5 años para ver si podía ver las botas de cuero de mi padre por abajo de las...
El aire cargado de humedad dejaba un sabor terroso en la lengua mientras los pies descalzos de Iván golpeaban con fuerza el suelo. El balón rodó hacia el poste improvisado, una vieja silla volcada, y rebotó con un golpe hueco. Atrás, Diego estaba sentado en las escaleras, moviendo un palito entre los dedos, con los...
—Me voy. Se va sin mí. No espera que termine la partida. Me quedo solo en los recreativos, tampoco demasiado solo. Me he encontrado con la soledad, tiene su edad, parca en palabras y vive cerca. Costumbres. El sábado siguiente a la misma hora. Años ochenta, en el barrio nadie tiene teléfono. A los críos...
La primera acción del día consistía en dar una vuelta de reconocimiento al exterior de la casa; solía comenzar por el patio para observar a los naranjeros. Julián sabía todo sobre árboles y aves. Cuando descifró los jeroglíficos, convertidos en particulares letras y estas en palabras, comprendía todo. Ahora nada era enigmático. Eso pensaba el...