Ya no creo en ti

Ya no creo en ti

Mi amor se acabó… ¡sólo se acabó!

Todo fue un sinfín de emociones encontradas.

Te deje en aquel paral, en aquel paral te dejé.

Me regresé porque no encontré un para qué,

no regresé porque no me dijiste: “Ven”.

No regresé porque no miraste aquel amor

que por ti enloqueció de pasión,

no comprendí porque te deseé tanto

¡porque sentí morir por ti!

No regresé…

porque tú en otro querer te ocultabas,

me ignorabas y tal vez te burlabas.

No regresé…

porque nada obtuve de ti y ahí te dejé.

Tu camino es tu camino,

el mío es el mío y ahí no caminas tú.

Todos los días te busqué y sólo encontré…

nubarrones de desaliento, soledad y desprecios;

no regresé porque te amé tanto, que me espanté…

y me pregunté: ¿De todo esto yo me enamoré?

Tuve miedo, mi amor, por eso te abandoné.

No regresé ¡porque no estoy en tus planes!

No regresé ¡porque no ocupo tus pensamientos!

No regresé ¡porque no soy simplemente tu deseo!

No regresé ¡porque no soy la mujer de tus sueños!

No regresé ¡porque nunca regresé y nunca regresaré!

Ya no te deseo, te conocí, supe de ti

Y nunca obtuve nada de ti.

¿POR QUÉ ESTÁS TAN LEJOS?

Como una flor soy,

que el viento mece…

y juega con mis pétalos

como la nube solitaria

que viaja en el azul del cielo,

como las mariposas que suenan cuando el celo,

dan su vuelo en señal de pasión…

¡Cómo la risa que acaricia

cuando las olas rompen en la misma nota musical!

como este momento, que en silencio medito,

preguntando por ti… ¡mi amor!

Como el silencio que me abraza

y acaricia cuando tú no estás,

como aquel fin que se mira

en la inmensidad del mar,

como el alcatraz en aquella roca solitaria

en el fondo del mar,

como pequeña isla,

porque no te tengo y no sé dónde estás.

El frío me abraza y tu ausencia me mata…

¡y yo soy tuya nada más!

Como nunca te extraño, mi amor.

NUNCA FUI FELIZ

¿Dónde estás?

¿Dónde estás?

Si contigo quiero estar.

Si contigo quiero estar.

Si a tu presencia quiero llegar.

Te busque allá…

¡te busqué allá!

Y tú no estás,

¡tú no estás!

Contigo quiero estar…

¡Contigo quiero estar!

Mi amor…

Sólo a ti te busqué.

Regresé porque tu ausencia

No me dejo ser feliz.

¡Nunca fui feliz!

GUIÑAPO

¿Por qué hice de mi vida un guiñapo?

vendiéndome tan barato,

devaluándome como carbonato

quedando desamparado,

me fugué… ¡me fugué!

como la risa de la locomotora,

no comprendí nada

y caí como la harina,

sin precio y devaluada,

como lodillo del puerco mi vida costaba.

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