LOS OLVIDADOS.
INFRAORDINARIO: En un acto de rebeldía, voy pisando las líneas de las baldosas, para espantar a todo el mundo. Para que todos crean que yo no temo a la mala suerte. Mientras tanto, observo cómo la hojas de los árboles otoñales penden de una fina rama seca, a la espera de una brisa un tanto...