Solo
Veintiocho mil cuatrocientos treinta y dos individuos viven juntos, piel con piel, en el paquete. Siempre van en grupo, los granos de arroz, en puñados, kilos o vasos, hacia el destino común del calor primero, la obesidad después y, por último, la muerte. O la vida, según se mire, transformados en energía para otro ser...