ahora se llora todos los días
«el día está llorando puedo verlo a través de las ventanas de los carros»
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1183participaciones
Infraconcurso de escritura Admisión de originales: del 7 de diciembre de 2022 al 23 de marzo de 2023 (la fecha de entrega se ha ampliado)
Periodo de votaciones: del 24 de marzo al 23 de abril de 2023
Fallo del Jurado: el 19 de mayo de 2023
«el día está llorando puedo verlo a través de las ventanas de los carros»
Ese barniz que reluce en tu frente brilla igual que la copa que ganamos el 18 de noviembre, pero, todos los diamantes del mundo lucen opacos sobre tu corazón argentino.
Relato infraordinario. Vivimos en la noticia; en los logros y en las catástrofes. Pero también vivimos en el barro, en las legañas, en lo podrido, en el aburrimiento, incluso en la pelusilla del ombligo, que tendrá, como todo y por otra parte, su propia historia. Pero a quién le importan los pormenores de una pelusilla...
(relato infraordinario) Se supone que hay que aguantar. Castigarse. Y como todo martirio tiene su preámbulo. Y no basta con estar sentado con la espalda recta y con los dientes apretados. Hay que escuchar. Escuchar y mantener activa la hiperventilación. Escuchar el trajinar de la instrumentación metálica dentro y fuera de una bandeja que también...
La sonrisa que te devuelve una persona en condición de calle cuando la miras.
Que rabia saber la respuesta a una pregunta, alzar la mano para que te elijan y que no te escojan, más frustrante es no saber la respuesta a una pregunta, esconderte para que no te elijan y que te escojan.
La eternidad de la pinza suicidándose en el patio de luces.
Infraleve: Ese suave sonido de fractura en el dedo pequeño de tus pies al tropezar con el sillón de tu sala.
El aire frío estaba quieto. Las nubes de vaho que se formaban desde sus labios y sus fosas nasales desaparecían en la transparencia del frío en cuanto surgían. Los dedos ya se estaban calentando, embutidos en el fondo de los bolsillos del pantalón, apenas separados del calor de los muslos por el fino tejido de algodón...
Cuando el beso se prolonga, entres ellos se alimentan los deseos dormidos y aflora la libido que crece en silencio.
(Infraleve) Llegando del trabajo, me saco el corpiño. Libres de la prisión ¡Ahhhh! ,aunque de la gravedad no .