DESATINO
Sobre el pedestal de la incoherente suspicacia, donde el altivo estandarte de tu cordura casi rozando con extrema cautela, la comisura de mis labios, desprende un aroma tan pecaminoso como el brillo de tus ojos al amanecer, donde el eco de mi silencio destroza tu vigía marchita, y el remordimiento de vidas pasadas, aún se...