Estaba yo ahí, sentado refugiado en el oscuro pensamiento en el que se entrelazan muchas sensaciones, mi corazón latía fuertemente, sentía ya no estar ahí, en ese instante pensé ¿que hago aquí? Mi cerebro se confundía fácilmente pero esa pregunta se quedaría en mí, por que nadie entendería esos miedos, esos vértigos, esos pensamientos locos, simplemente me entendería yo, o quizás no. Pero ahí de nuevo estaba yo, no me había ido estaba ahí todavía, era como si esos pensamientos dieran un giro de trecientos sesenta grados y de la nada ya habían desaparecido, pero ¿quien lo entendería? Esa pregunta siempre me perseguía. Pero pensé, quizás era mi otro yo tratando de entrar en mi… Simplemente era una hipótesis. Oye oye! despierta ya es tu turno de pasar decía una señorita, ven aya que te están llamando y se van a cansar y te van a dejar acá.

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