Suena la alarma a las 5 de la mañana, por un momento pensé que estaba allí, con ella, con ellos, con mi familia, pero no, estoy aquí, en un país ajeno al mio, donde si no tienes los bolsillos un poco llenos eres un don nadie, donde si no tienes una casa te tachan como un inmigrante que solo viene a aprovecharse de la ayuda social, pero no, yo vine aquí para trabajar, para ganar dinero, para alimentar a mi familia.

Decían que era tierra mágica, que una vez que llegabas allí no querías volver, pero solo pintaron un cuadro sin pintura, era visto por los que tenían y era invisible para los que no tenían, y eso era lo que hacia que los que no tenían hicieran lo posible y lo imposible para llegar hasta esa tierra mágica, esa tierra que tenia que cambiarte la vida, es tierra que iba a cambiarme la vida a mi y a mi familia, pero como dicen, todo es una ilusión hasta que te acercas y todo desaparece porque ya lo has visto de cerca, y la razón por la que ha desaparecido es porque nunca estuvo allí.

Me levanto de ese colchón de 20€ y me pongo el uniforme para el trabajo. Hace 2 años, hace 2 años que no veo a mis seres queridos, cuando me fui, les prometí el sol y la luna, pero todas mis esperanzas se fueron a pique cuando me di cuenta de que no existía nada de eso, pero lo que mas me rompe el corazón, es cuando tengo una llamada de ellos, de mi familia, mis hijos siempre me preguntan como es la vida allí, me preguntan que cuando podrán subir, me preguntan que tan grande es mi casa, y como es mi coche, pero ellos no saben una cosa, ellos no tienen que venir aquí porque si algo he comprobado estos 2 años, es que la tierra mágica de la que tanto hablan, no es el país donde hay mas trabajo, o mas dinero, o hasta mas ayuda, nuestra tierra mágica, es el lugar donde nacimos, allí donde caímos veces infinitas, allí donde hicimos nuestras amistades, allí donde crecimos.

Salgo a la calle, aun es de noche, apenas son las 5:30 de la mañana, trabajo en el campo recolectando verduras, es el único trabajo donde quisieron aceptarme, todos aquí somos inmigrantes, y es un poco reconfortante, puedes hablar en tu idioma, sin necesidad de hablar el idioma de este país, ademas a mi me cuesta un poquito, digo poquito para no decir mucho.

Cuando ya son las 8 de la noche, me voy caminando a la habitación que tengo alquilada en un barrio de mala muerte, pero bueno, la vida no es justa para todos, o agarras la parte que te ha tocado o te la quita alguien y tu te quedas sin nada. Es muy raro, pero mi perspectiva del mundo es como si todos fuéramos arboles grandes, unos arboles grandes y fuertes, y las hojas son nuestras oportunidades, si, tenemos muchas oportunidades, porque realmente somos nosotros los que nos ponemos esas oportunidades, nosotros somos los que ponemos el limite, pero el ser humano siempre necesita una excusa, por eso decimos eso de que no hay mas oportunidades, eso es mentira, decimos eso porque hemos luchado ya tanto que lo único que queremos es que llegue el invierno y que se lleve todas esas hojas y que no vuelvan a crecer, pero déjame decirte que por mucho que el invierno venga y las hojas desaparezcan, recuerda que después del invierno viene la primavera, y la primavera es la estación de las oportunidades, así que te pido por favor, no le eches la culpa a tus hojas si es el árbol quien quiere quemarse para no tener mas hojas, para no tener mas oportunidades…

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