Mundo enfermo
Nada importa cuando viven en criptas de oro Auque las paredes lloren y las ventanas rechinen Los oídos son negruzcas tumbas ante los gritos de la sociedad que agoniza en cada esquina.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1467participaciones
I Concurso de haikus Admisión de originales: del 18 de mayo al 3o de junio
Periodo de votaciones: del 1 al 19 de julio
Fallo del Jurado: el 31 de julio
Nada importa cuando viven en criptas de oro Auque las paredes lloren y las ventanas rechinen Los oídos son negruzcas tumbas ante los gritos de la sociedad que agoniza en cada esquina.
Recoge mi alma, substancia de la vida y déjala ser!
Oscura risa en el viento retumba y años nos quita.
Y me dispara. Tu nombre en mi boca es. Piedra caliente.
El presente, dos platos humeantes, lo comprende todo.
A LO HECHO PECHO La cosquilla es verdad. El libro… sospecho. La conciencia, reflujo. No pensar lo sentido regla culpable. Me reposo manchado.
Es su mirada, es su terrible gesto que no soporto. Es la espuma que su boca de rabia grita su odio.
No lo comprende. Eran palabras simples. Fin del camino.
y la anciana aplaude, oye ecos de su soledad
Entre algodones Que en el cielo crecían Nos refugiamos Acelerar Con los brazos en cruz Cuando te veo
𝙼𝚘𝚗𝚎𝚍𝚊 𝚋𝚊𝚜𝚝𝚊𝚛𝚍𝚊 𝚍𝚎 𝚞𝚗 𝚓𝚊𝚛𝚛𝚘𝚗 𝚌𝚘𝚗 𝚟𝚒𝚗𝚊𝚐𝚛𝚎, 𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚋𝚛𝚎 𝚚𝚞𝚎𝚖𝚊 𝚕𝚊𝚜 𝚞ñ𝚊𝚜 𝚢 𝚎𝚕 𝚖𝚎𝚝𝚊𝚕 𝚎𝚗𝚟𝚎𝚗𝚎𝚗𝚊 𝚕𝚊𝚜 𝚙𝚊𝚕𝚖𝚊𝚜