Dos abuelos y tres tíos

Dos abuelos y tres tíos

Andy Martins

04/02/2020

Esto lo tomaré como un pequeño reto. La familia no es algo de lo que me guste hablar, y no lo digo porque sean todos unas bestias infernales sino que simplemente no acepto algunas oscuridades y las sigo llevando dentro de mi vida, y esas oscuridades son exactamente eso, oscuridades o como todos las llamamos, muertes. Dos abuelos, y tres tíos, uno asesinado, otra de cáncer y pues el último por inconsciencia médica. Es gracioso el hecho de cómo pasa el tiempo y pues algunos siguen teniendo un mañana y otros no.

Mi familia natal es de Argentina, mis abuelos de parte de mi padre vinieron de Portugal, muy bonito país debo decir, mientras que los de mi madre vieron desde Ucrania, también lindo lugar, pero cuando vinieron fue en las épocas de la Unión Soviética. La cuestión es que todos llegaron a donde me encuentro hoy y si debo centrarme en una foto simplemente se me llena la mente con una mía y de mi tío, dirán: – ¡Que no sea al que mataron!, ¡por favor! Pues lamento informarles que sí, exactamente la foto es con él. Tenía cinco años cuando murió, la foto es de cuando tenía tres, recuerdo el momento, era el cumpleaños de mi abuelo y él me dijo algo que jamás olvidare «no te cortes nunca tu hermosa cabellera, tus rulos son preciosos». Debo decir que eso en lo que me mantiene de pie cuando las personas se me ríen por ellos. Esa imagen es mi ser, es mi fortaleza en esas ocasiones. Pero debo decir que hay más ya que también está mi tía, la del cáncer, ella es una de mis armas, mi pilar, me enseño muchas cosas, aunque no aplique la mayoría las tengo presentes siempre, ella fue quien me llevo al ámbito de mi familia de parte portuguesa, es hermoso debo declarar. Ella hizo hermosa una parte de mi vida, ella es quien en cierto punto le dio luz a mi vida y le sigue dando. Es a quien pido ayuda cuando la necesito o cuando alguien más la necesita. Lo malo es que por su perdida aprendí a que todos tenemos el hoy el ahora, y nadie es dueño del mañana ni del después y eso es muy triste porque tenemos planes para los días que siguen, pero quien nos asegura cumplirlos, exactamente, nadie. Y eso es lamentable hasta cierto punto. Ya que debe ser nuestro motivo para vivir de la mejor manera, motivo de vivir cada día como si fuera el último, hacer o que queramos sin descuidar nuestras obligaciones por si llega a existir un posible mañana, pero nadie nos los asegura, pero simplemente como plan B, nunca hay que descuidar nuestras obligaciones para los posibles mañanas. Terminando con ella, empezaremos con mi otro tío, el de la inconciencia médica, bien pues él era diabético y le dieron un mal medicamento cuando estaba internado por un accidente en su taller y bueno pues, se fue, por un error, su corazón dejo de latir. Y ahí vemos que los errores forman grandes cambios y las cosas también, porque pequeñas obras de pequeñas personas en pequeñas partes de nuestro universo, pueden formar increíbles cambios o simplemente grandes cambios, tanto en las vidas de las personas como también en nuestro mundo, en nuestra comunidad. Él era caritativo, ayudaba a todos, él era humilde, de él aprendí que nadie es diferente a nadie, cada uno tiene su punto especial y eso es lo que hace a toda persona real y es gracioso decirlo, pero es así, es más, la rareza de las personas es lo que a cada una de ellas las hace más normales, y eso está bien.

Mis abuelos. Abuelo materno, uf. Él era una gran persona, no se merecía ese final tan trágico, es decir tampoco fue un accidente de auto, tan solo fue cáncer, sí, de nuevo ¿Irónico verdad? Él me dijo que la vida es preciosa, que el amor es una de las cosas más importantes que tenemos, que es aquello que se encuentra y no se debe descuidar y lo debemos intentar no perder porque es en ciertos casos difícil de encontrar, también añadió que el amor es como cualquier sentimiento tiene un principio, pero también puede tener un final y este se hará más próximo si no le damos la atención que se merece. No es para hacerlo sonar la cosa más importante del mundo ni nada, no es exactamente tampoco la clave de la felicidad pero si te resuelve miles de problemas internos, es aquello que te ayuda cuando no estás bien y es aquello que te ayuda todos los días a pasarla de diez, porque de eso se trata el amor, de ser feliz con otra persona o cosa, lo que fuere, pero ser feliz con eso sintiendo amor y dejándonos influir por él, dejándonos llenar por él, dejándonos amar, aprendiendo a amar y amar hasta que no podamos seguir de pie porque ya el fin nos aclame. Suena gracioso escribirlo así pero es lo que es. Mi abuela. Parte paterna, una sinvergüenza se podría decir, queriendo pelear hasta el último día, pero en el fondo una muy buena persona con mucho cariño y amor dado y para dar, solo que ya se quedó sin tiempo. Puede que a mí nunca me haya querido como a mi hermano, sí tengo un hermano, pero aprendí con ella que sin importar a quien quiera más la otra persona tu si la quieres harás lo posible por ella, para verle, para que sepas que estás ahí por ella y para ella, haciendo hasta las cosas más ridículas y traviesas del universo por esa persona aunque no te aprecie de la manera que quisieras. Es doloroso si lo piensas de cierta forma pero si te enfocas en que es tu familia, te das cuenta que vale todas y cada una de las lágrimas que puedas llegar a derramar por ese hecho irónico, ya que es tu familia.

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