Pan
El último alimento
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
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Historias del pan 2 El último alimento
Abia una panadera en el barrio, que se llamaba Mucha, que es diminutivo de Carmucha,pero la gente de la barriada le pusieron de apodo»Mucha la panadera». Le encantaba hacer pan, sobretodo pan de aceite, pero su especialidad eran las empanadas sobretodo, empanada de cebolla con azúcar, tenían que estar muy buenas, que la clientela así...
Ella desestima el rol de personaje principal en ésta historia del pan. El pudor le impide hacer vanidad de eso; porque duda si sus pensamientos y palabras encierran malas o buenas intenciones. La emotividad exacerbada de la adolescencia o la espontaneidad de la infancia adyacente; enfrentadas sin tregua, generan la energía para narrar con prontitud....
La trama gira en torno a un grupo de cadetes que enfrentan la brutalidad y la deshumanización dentro de una institución militar que busca imponer disciplina y obediencia a través de la violencia. A través de operación La opresión (la opresión es la presencia de la violencia como medio de imposición de poder y control...
Cuando mi padre murió, pensaba que algunas cosas morirían con él. Como, por ejemplo, esa manía de guardar cables y cablecitos por si servían en algún momento, o el deporte en la televisión a todas horas, o los vinos y los champagnes para ocasiones especiales, o los éxceles con contraseñas y con operaciones varias para...
El pasado me atormenta, me asfixia, me aniquila. Si pudiera borrar algo de mi mente, sin duda sería aquella tarde gris de un frío invierno, comiendo churros con chocolate en un carrito ambulante aparcado en una esquina solitaria de una calle cuyo nombre prefiero no recordar. Unas horas antes, mi tía, única hermana de mi mamá, había...
―No me digas que no quedan madalenas. ―Se las han llevado todas nada más abrir. ―Bueno, pues dame una de cruasanes. ―¿Qué más? ―Dos chapatas. ―Mamá, acuérdate que Aurora no viene. ―Bueno, congelamos una. ―¿Qué más? ―Ya está, Dulce, gracias. ―Teresa María saca el monedero para pagar―. ¿Te enteraste de lo de anoche? ―No se...
Después de observar a la Osa Menor y determinar que la novena hora estaba por comenzar, Virginia apretó el paso. En sus manos sostiene su castigo o un receso de treinta minutos: el pan de centeno para el desayuno de los amos. Las lámparas de aceite apenas alumbran la calle. Su mamá la espera mordiéndose las uñas...
Fuiste tú quien me habló de èl. Antes, nuestra relación era perfecta. Tú y yo nos bastàbamos. Con tan solo mirarnos nos complementábamos, ahora ya nada es igual. Tomados de la mano mirábamos al horizonte, y nuestro amor, al igual que él, parecía no tener límite. —Amor, ¿me prometes que si algún día yo …? —Shhhh —...
Desde aquel caso de la mujer que había dado a luz a unos conejos no se había vuelto a oír nada igual. Los embarazos asistidos por in vitro, en la actualidad, pueden dar motivo a una germinación masiva y las mujeres pueden parir grupos de trillizos, cuatrillizos, quintillizos o más, pero no es el caso....
Uno debe enriquecerse de cada historia que sé escuche o sé viva, un buen día un amigo de otro amigo, me contaba cómo: en un emprendimiento de panadería, el buen Arnubal destinaba varias sacas llenas, (sacas son: empaque de bulto hechos en fibras plásticas), de todo el pan duro, el quemado y el descartado, y...
Se despertaba puntualmente a las dos de la madrugada. Luego de higienizarse y de tomar un cargado café negro, sus ajadas y viejas manos se preparaban para la incesante labor que venía realizando con tanto esmero, dedicación y amor desde hacía más de cuarenta años: elaborar el pan. No era panadero y no tenía un...