TUR
Juan detuvo el auto. Antes de poder reaccionar, dos fuertes brazos lo extrajeron y lo arrojaron al piso. Se montó el sujeto, y arrancó. Un cómplice se trepó por el otro lado. -Me cago en la leche..!, gritó el conductor, mirando por el retrovisor. -Qué pasa?, indagó el acompañante. -Mirá atrás, pelotudo! Y, sí. Inmóvil...