EL GALGO
Hace unos años, yendo por la ruta, pare el coche en la banquina para recoger un galgo abandonado.Cuando le abrí la puerta, entró, lenta pero confiadamente en la parte de atrás.Ahi quedó, en silencio, con sus ojos toda pupila.Faltaban más de dos horas para llegar, y se me ocurrió parar al costado de un campo...