Hacía rutas nuevas
Era un viernes por la tarde, y Clara necesitaba llegar a la playa para un merecido descanso. Sin coche, decidió usar Blablacar. En minutos, recibió una solicitud de Javier, un tipo que parecía más entusiasta que un niño en una tienda de golosinas. Al llegar al punto de encuentro, Clara se dio cuenta de que...