RENI
Cuando el asiento trasero estaba vacío, solía recostarme para adivinar el recorrido solo contando y prediciendo las curvas hacia la derecha e izquierda, guiándome con las copas de los árboles que parecían mirarme curiosas en mi entrañable travesía. Venían a mi mente esas miles de historias respaldadas por recuerdos anecdóticos, que mi abuelo recitaba con...