Silencio, nubes y sosiego
El breve saludo inicial, de una timidez manifiesta, cayó débil, por pura cortesía, resultado de la brega previa entre alguna fuerza interior que tiraba en sentido contrario y su voluntad de empezar con buen pie el trayecto. De inmediato, intuí que mi joven acompañante de hoy no sería una de esas personas que descorcha la botella...