SORPRESAS DE LA VIDA
SORPRESAS DE LA VIDA Era un día más en el tráfico infernal de la Av. Abancay, en Lima. Claudia había salido a comprar su mercadería para las fiestas navideñas. Hacía un calor de los mil demonios, y se había embarcado en un autobús público porque no le alcanzaba para un taxi. —¡Qué piña soy! El...