El copiloto filósofo
Era mi primera vez compartiendo coche, y todo parecía ir bien hasta que recogimos al último pasajero: un tipo alto con un sombrero de paja y una barba tupida. Se llamaba Fabián, pero pronto descubrí que todos lo llamaban “el filósofo”. Nos saludó con un “hola” profundo, como si cada palabra que dijera estuviera cargada...