Bienvenidos a El Quebrachal
Oscar manejaba y Pierre daba indicaciones; llevaba un mapa abierto de par en par. Rasta Lee y Carlomagno, su bulldog francés, de 11 años, iban detrás. Kilómetros más adelante, justo antes de entrar a El Quebrachal, un lomo de burro. La única indicación, aparecía apenas centímetros antes. Varias veces, Oscar, Rasta Lee y hasta Carlomagno...