Medium. Hablo en lenguas. A veces no cuaja (en realidad casi nunca)
Para tensar el músculo, para agitar un poco el alma, las ideas. Como si arrojáramos una botella al mar. Para fugarnos. Para llenar el vacío de las horas. Para ver si alguna vez no nos quedamos con las manos vacías. Para comprobar que en este negocio uno siempre, indefectiblemente, acaba con las manos vacías.
Porque no tenemos otra cosa en qué ocuparnos. Por no saber qué hacer con nuestras vidas. Por no saber qué hacer con estas manos. Porque en realidad no sabemos hacer nada. Por temor, de tanto asco. Por puro instinto imitativo. Por celos, por envidia. Por curiosidad. Por fe. Para ver si así nos baja alguna fe – en algo, en lo que fuera – Quizás, en realidad no sepamos bien por qué y en ese barro primordial de esta ignorancia se halle escondido, más bien confundido – en el tamaño de un grano de mostaza – el amor, el más puro, ingenuo, imposible amor a esto que hacemos.
Que sea nómada, que no emascule la emoción ni el pensamiento. Que solo diga elevar por dar un verbo. Que descrea de la flecha del sentido. Que desconfíe del sustantivo. Más del adverbio y del adjetivo. Que al verbo le descubra el movimiento – si lo tiene – Que entre palabra y palabra deje hablar a los silencios. Que evite el énfasis. Que oculte, que no muestre. Que no diga, pero si tiene que decir que sea en voz baja, como al descuido. Que varíe de vez en cuando el “tempo” - ¿qué tal de un “rallentando” a un “presto”? - ¡Que cambie el paso alguna vez! Que cante. Que no aspire a convencer. Que nos convenza. Que busque, con algo de malicia, el más dulce encantamiento. Aristocrática y plebeya, que esconda lo complejo en lo sencillo. Que se presente un poco sucia, chusca, inacabada. Leve y densa, que quepa en una hebra de polvo. Que no enuncie una verdad. Que no nos mienta.
Con pudor, con desvergüenza. Con temor, con alegría. Con ilusión. Sin esperanzas.
Como si nos jugáramos la vida en lo que hacemos. Como un juego.
Interesado por: Me interesa la literatura en un sentido amplio, sin predilección de género
Autores o libros favoritos: Fue cambiando con los años (y sospecho que lo seguirá haciendo) Digamos que hoy Juan José Saer, Wallace Stevens, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni.