HERIDAS QUE CONDUCEN A DIOS

HERIDAS QUE CONDUCEN A DIOS

En fin… Frase que se usa generalmente para contextualizar a las personas de hechos que ellos no reconocen pero que uno hace, es algo normal hoy en día, muchos jóvenes incluyéndome a mi usamos esta pequeña frase o palabra, en mi caso quiero abordarlo desde la decepción. Todos conocemos a las personas con un concepto en nuestra cabeza por la vestimenta, su manera de hablar e inclusive por su calidad o estabilidad económica según sus apariencias. Consideraba en lo profundo del corazón a una persona con un pensamiento quizá diferente, para mi edad una chica mayor, para su mentalidad hoy que escribo al final de este desastre, una mujer insegura, inmadura, alguien a quien le entregas algo hermoso y te devuelve lo peor de si, bueno esa es la historia de este: En fin…

Quiero resaltar algo sobre las relaciones, si tu no conoces el corazón de alguien mejor no experimentes contigo mismo queriendo quitar la realidad del asunto en tus ojos solo porque te llamó la atención, escudriña su corazón, pide revelación por que los mejores atuendos los tienen los corazones podridos sin ningún remordimiento, se maquillan, se encrespan las pestañas, pero lo que ocultan sus pupilas son inseguridades, o indecisiones eso depende de la persona, no mires en ojos ajenos lo que Dios no te a enviado a buscar; Una realidad es que buscamos (nosotros los hombres) una belleza física, mientras que ellas consideran el corazón, ¿sabes cuál es el problema aquí? Que mientras tu vez en ella una cara hermosa ella solo quiere lo que tu portas en tu corazón, te doy un consejo para ti querido lector filtra siempre la belleza física en las intenciones del corazón, no mires lo que puede agradar a tu ojo, mira más lo que pueda hacer crecerte a ti, a tu propósito y a tu corazón porque un mal de amores no es fácil llevarlo, sufres, lloras, incluso clamas con dolor que la persona cuyo propósito en tu vida fue hacerte daño quieres que se quede, soltar no es dejar ir, es probar las intenciones del corazón, eso fue lo que me costó hoy estar escribiendo entre lágrima y lágrima mientras poco a poco vuelvo a reconstruir mi corazón, di todo lo pinguinamente posible pero creo que no alcanzó, en última instancia debo reconocer: Fui ignorante a las señales donde me advertían siempre, no es ella! No es ella! Pero quería con tantas fuerzas que hubiese sido ella, al final me estrelle por ignorar esas señales, por último me quiero pedir perdón por entregar mi corazón a alguien el cual no reconoció su valor, en este mensaje no quiero hacer pensar al lector en lo fácil de superar el proceso, porque no lo es, solo quien lo vive realmente entiende el dolor de una situación así, déjame presentarte la cura al dolor, quien llenará ese vacío hecho por una persona, se llama Jesús quien fue traicionado por Judas, mira sus heridas no son diferentes a las tuyas, también quiero pedirte perdón por esa persona que te hirió si te engañó, si te humilló, si te lastimó y rompió algo que tu guardabas y cuidabas con mucho fervor, perdóname no supe cuidar tu corazón, no me enseñaron a cuidar algo valioso aunque reconociera no supe cuidarlo, solo perdóname.

A ti que te lastimaron, por más difícil de la situación, perdona, es mejor un corazón sano, no te llenes de amargura o resentimiento hacia esa persona, Dios se encargará del resto, tu solo restaura, aprende, crece y confía en Dios, si dolió toca aprender de ello, te caes, lloras, vuelves, te levantas para continuar con tu propósito y sigues, míralo así: Si te casas con esa persona sería un hogar disfuncional, incluso hasta divorcio tendrían, o sería un camino más difícil para seguir, Dios tiene algo mejor para ambos solo confía. Así que solo di: En fin…

«Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.» Proverbios 19:21

Etiquetas: poesía

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