Mi Canción Favorita..

Mi Canción Favorita..

ESTEFANYA PARRA

23/01/2026

Quisiera poder decir que la he encontrado, pero a menudo la cambio como si fuera un pestañeo. Entonces no tiene un ritmo definido, tiempo exacto para escucharla al tomar una ducha, o un cantante del cual deba tener un poster en el cuarto y mirarlo cada vez que me despierte.

De hecho la canción más larga ha sido capaz de durar por más de 8 horas, y no, no me refiero a aquella que tiene un inicio, un coro, y final o al menos así lo compongo mentalmente. Resulta que al amanecer ya tenemos un pensamiento en la cabeza y es capaz de hacernos reír, llorar, estar enojados, enfocarnos, quejarnos o simplemente ir en automático a ese trabajo actividad que lo venimos haciendo desde hace años.

No tienen ritmo, pero si la misma historia que contar una y otra vez. Cambiar de ritmo no funciona, pero esos pensamientos oscuros de «no eres capaz, no es suficiente, te falta mucho, nunca serás con él o aquello», parecen tener una forma impresionante de acompañarte a donde sea que vayas.

Ojalá y con solo prender una vela estos pensamientos desaparecieran, o quizás ese niño interior que llevamos dentro sea capaz de salir con una espada y atravesar esos pensamientos limitantes por la garganta y no darles paso a que sigan con sus argumentos destructivos.

Me imagino una batalla a muerte entre ese niño o niña interior que duerme en ti y esos pensamientos limitantes que lo único que han hecho es separarte de la vida que te mereces porque eres capaz y tienes ese potencial de lograrlo, esa batalla en la que este niño/a maniobren las mejores patadas, movimiento de espada, miradas de enfoque y versatilidad para que una voltereta sea tan fácil de ejecutarla como el viento mueve la hoja seca de un árbol.

Estarías ahí alentándolo una y otra vez a no darse por vencido, como aquella vez en la que tenías prisa de llegar a un punto especifico, pero caer de rodillas y sangrar parecían detenerte. El enfoque era claro, llegar a tal hora a cierto lugar, no hay escusas no hay atajos simplemente tenías que llegar y punto. Las rodillas con sangre y ese par de medias que tanto te gustaban se rompieron, ¿importo en aquel instante?, no.

Nada tuvo sentido, ni el dolor, ni la caída porque era más importante llegar a la farmacia antes de que cerrara para poder comprar esa pastilla para el dolor de cabeza de la abuela.

Escuchas una canción y te transporta a una persona, una época, un lugar y mil situaciones que te gustaría repetir o evitar. Y es que si, la canción favorita existe, pero espero que siga llena de ritmo para hacer cantar a todo pulmón y no sea una bola de nieve que va en picada aumentando con el tiempo su tamaño de pensamientos asesinos de tu potencial.

Recuerda estas aquí con y por un propósito….

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS