por Carlos Arrunta Así decía el cartel, colgado torcido sobre la puerta de la vieja sastrería en la zona sur de Rosario. Nadie sabía si era un error tipográfico, un juego o un conjuro. Las mayúsculas y minúsculas parecían puñaladas desordenadas. Fernando —que había heredado el local de su abuelo— jamás lo corrigió. Decía que...
Seguir leyendo
18
0